Sed de amor, de Yukio Mishima

El otro día me preguntaban si sólo iba a hablar de libros que me han gustado y que recomendaría. Bueno… ya hablé de uno, el animal moribundo, que no recomendaría a nadie. Respecto a Sed de amor, prefiero que cada uno se deje llevar por lo que le pida el cuerpo después de leer este post.

Breves líneas acerca de su autor, Yukio Mishima. Descendiente de samurais decidió hacerse el harakiri con cuarenta y cinco años. Pienso que durante toda su vida estuvo atrapado entre la literatura y el afán riguroso de convertirse en un héroe (fue Kamikaze durante la IIGM). Diría que la endogámica y metódica cultura japonesa no fue un elemento de infelicidad en su vida, sino más bien al contrario. El carácter de Mishima era intrínsecamente japonés y así lo muestra en sus libros.

Sed de amor cuenta la historia de Etsuko, una mujer joven que acaba de quedar viuda y que, sin otra familia, se traslada a casa de su suegro, en el campo, donde además viven los hermanos políticos con sus respectivas familias. El relato va desgranando las relaciones entre los miembros de la familia y los sirvientes. Así, vamos descubriendo que la relación entre Etsuko y su suegro, Yakichi, es una relación sexual marcada por el poder silencioso de Yakichi y la sumisa actitud de Etsuko. Que Etsuko se obsesiona por un joven sirviente llamado Saburo, quien a su vez mantiene una relación con otra sirvienta. Que los hermanos son aduladores y sumisos, pero como consecuencia de su posición de debilidad, y esperan con atención el momento de imponer sus propios criterios. La historia se apoya en Etsuko, escrito en tercera persona, pero por un narrador muy pegado a los sueños y fantasías de la mujer. Y si en las primeras páginas veíamos a este personaje dulce, sensible y roto por la muerte de su marido, alguien con quien simpatizamos, conforme avanzamos descubrimos a una mujer desequilibrada, inestable, desarraigada y solitaria, carente de ternura. Para ello Mishima describe con detalle cada una de las escenas que conforman su día a día, con el fin de crear con maestría la atmósfera oscura, opresiva y claustrofóbica de la casa y los alrededores, en contraposición al campo abierto y luminoso, situado al otro lado de la valla que separa la casa del mundo.

¿Es Sed de amor un libro de amor? Pues a priori, sin haber digerido el libro, mi primera respuesta es un rotundo No, no es un libro de amor. Es un libro de otras “sedes”, sed de venganza, sed de poder…Pero en una segunda reflexión, sí, Sed de amor puede ser la expresión de otro modo de amor, uno desolado y enfermo. Como el amor que siente Yakichi por Etsuko, que es una especie de enfermedad sin la que no puede vivir. El amor que siente Etsuko por Saburo, que es atracción, deseo por el otro. Se siente atraída porque él es rudo, joven… como si fuera un entretenimiento a su aburrida vida en el campo. Y esta atracción acaba derivando en obsesión y celos. Etsuko permite que entre el sufrimiento en su vida porque eso le hace sentir viva. Y alimenta la locura hasta extremos insospechables.

Uno de los elementos más interesantes de este libro está en que Mishima destaca el papel que juega el poder en las relaciones humanas. El poder es el elemento común en el amor. En todos los casos, parece que el amor está atizado por el fuego del poder, que sólo puede haber amor si hay dominio. Los personajes desean ir por libre (salvo Yakichi, cuya palanca es el miedo a morir solo y viejo), pero deben relacionarse unos con otros por razones económicas. Y el dinero crea de modo natural y espontáneo el nacimiento del dominio y el poder que alimentan una extraña clase de amor, que a su vez acaba convirtiéndose en venganza. Porque la venganza sólo puede ejercerse sobre los que son más débiles que uno. Como un efecto dominó.

¿Es eso amor? que cada uno juzgue… y que me lo cuente, por favor.

  5 comments for “Sed de amor, de Yukio Mishima

  1. Rodolfo Mcartney
    18 octubre, 2017 at 12:38 pm

    cuando leía el previo que has puesto, entendía que era otra forma de amor, quizás el amor que hay por la familia, de la unión… etc… El amor tiene mil formas de expresión y estas es una de ellas.

    gracias por tu reflexión.

  2. 18 octubre, 2017 at 6:51 pm

    Falta que nos digas qué crees tú que es el amor

    • MAF
      24 octubre, 2017 at 12:03 am

      ¡¡Ojalá lo supiera!!

  3. Arantza Larraz
    19 octubre, 2017 at 5:28 pm

    A la vista de cuanto describes sobre esta obra, comprendo el título, ya que yo también siento “sed de amor” en ese ambiente tan ajeno al verdadero amor.

    • MAF
      24 octubre, 2017 at 12:03 am

      ¡Qué buena reflexión! Es posible que un ambiente tan alejado del amor produzca en el lector verdadera sed…

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