Cuentos, de Ernst Hemingway

Había leído en algunas ocasiones que los relatos de Hemingway valían más que sus novelas y que constituían lo mejor de su obra. Me hice con la recopilación de cuentos que ha editado Lumen y creo que son una pequeña joya. En esta colección de relatos, como dice Félix de Azúa, “el mundo estético y moral de Hemingway se encuentra aquí destilado, despojado de todo ornamento, encerrado en el sustantivo y el verbo precisos”. Menciono textualmente sus palabras porque sintetizan a la perfección la sensación que yo he tenido al leerlos.

Desde el punto de vista de las historias, diría que son segmentos de vida. Hemingway casi nos hace un recorrido por todo el mundo. Tanzania, Italia, Turquía, España, Marruecos, Austria, EEUU… son algunos de los países donde retrata a sus personajes a través de la pesca, el boxeo, la caza, los toros, la guerra civil española o la I Guerra Mundial. Y al cabo no son estos sino materiales por donde expresar el alcohol, el deseo, la soledad, la derrota, el miedo, la pasión, la cobardía, la humillación, el amor o las ganas de renacer y vivir…

En cuanto al estilo, se podría decir que su prosa es arquitectura y no decoración. Se sirve de escasos recursos estilísticos para crear a la perfección las escenas y los personajes que las componen. Su estilo es cegador, seco, como un disparo; latente y sobrio. Juega con los ritmos, en frases cortas o largas e interminables, para crear tensión o rebajarla. Asimismo, sus diálogos que en ocasiones parecen monólogos entremezclados son precisos y llenos de matices. Son pura imagen evocadora que al lector le pueden llenar de emociones contradictorias.

“Las nieves del Kilimanjaro” es un fabuloso retrato desnudo de un hombre que cree que va a morir. Son magníficas las ensoñaciones del escritor que quiso serlo y nunca lo fue con la realidad de lo que cree que se avecina. “En el muelle de Esmirna” Hemingway describe con maestría en pocas líneas la desorientación que produce la guerra, a través de los recuerdos de un soldado. En “La patria del soldado” logra, a través de escenas cotidianas y familiares, hacernos sentir el miedo que siente un soldado cuando regresa vivo a casa…

En resumen, he descubierto en este libro a un hombre explorador y conocedor en profundidad de las emociones humanas. Un escritor capaz de representar en historias llenas de imaginación dichas emociones, sin ornamentos, sin rudeza ni crueldad. Al contrario, en todos los personajes se destila algo de cariño, como si en el fondo sintiera piedad por la condición humana y sus desdichas. Incluso en los más crueles hay implícita una disculpa, como un “yo no quise hacerlo”. Efectivamente, ninguno de ellos es un traidor. Supongo que este sentimiento es el que le acompañó toda su vida hasta su suicidio…

Absolutamente recomendable.

  2 comments for “Cuentos, de Ernst Hemingway

  1. Pablo Igartua
    2 diciembre, 2017 at 1:00 pm

    Estupenda critica. Coincido totalmente contigo. Es mi libro de cabecera desde hace muchos años que no me canso de releerlo. Ahora está en Corrubedo esperando a transportarme a ese mundo pasado de aventuras y sensaciones.
    Un beso, Pablo.

    • MAF
      7 diciembre, 2017 at 7:51 pm

      ¡Gracias Pablo! Qué gran comentario… puedo imaginarme una escena en Esmirna, con una copa de vino y el Atlántico frente a tu ventana…

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