Categoría: RELATADAMENTE

En esta sección del reloj encontrarás relatos. Cada quince días, los martes (o no), su hora marcará la de un relato

Otro día, mismo trayecto

Tweet Son casi las ocho de la tarde cuando salgo del portal número setenta y nueve de Castellana. Miro por encima del túnel de acacias mancas a las nubes rosáceas de esta tarde de primavera bochornosa y seca. Castellana suele ser un hormiguero de corbatas miopes y zapatos de tacón afónicos hasta las siete de la tarde. A partir de…

Las bicicletas son para siempre

Tweet Irene tuvo su primera bicicleta cuando cumplió los seis años. La noche anterior al gran día apenas durmió. Se acostó como de costumbre, a la hora a la que sus padres le mandaban, aunque todavía fuese de día. Para favorecer el sueño su madre bajaba las persianas y eso a Irene le asustaba. Cada noche se quejaba y cada…

Como cada primavera

Tweet– ¿Oís eso? – ¿Eso qué? – Ese ruido continuo, como un crack. – Sí. – Sí, yo también. – ¿Qué es? Era un sábado por la noche. Como cada fin de semana, estábamos los mismos de siempre. Carlos, Igor, Juanan y yo. En realidad aquel día no estábamos todos. Faltaban César y Ainara. Teníamos unos quince años y no…

La hilandera

TweetHay pequeñas rutinas que hacen que el día por estrenar me parezca bonito, como levantar las persianas y abrir las ventanas de mi casa por la mañana ahora que empieza a hacer buen tiempo, sentir el aire fresco y el olor a césped, como hacerle las trenzas a mis hijas para ir al colegio, como desayunar fuera de casa o…

Historias de un lunes

Tweet Mi nombre es Natalia. Camino por una avenida de Madrid. Hoy es lunes. El día es primaveral y luminoso, y aunque no veo el sol detrás de las filas de edificios escalonados la luz se cuela entre los huecos y llena la calle de claroscuros. Las aristas de las torres de casas y oficinas me recuerdan a los dientes…

Gente corriente

Tweet Ana abrió los ojos antes de que sonara el despertador. Había olvidado de víspera cerrar la puerta del dormitorio y la luz del salón entraba de lleno en su cuarto clavándose directamente en sus ojos, igual que solía hacer el gato de sus tíos que pasó una semana en su casa cuando era pequeña. Después de dar un par de…

Una cena cualquiera…

TweetJavier, como de costumbre, llegó puntual a la cita y se sentó en la mesa del restaurante que su hija había escogido y reservado. La mesa era cuadrada y pequeña, con tres sillas. Él ocupó la silla situada de espaldas a la calle para que María pudiera disfrutar de las vistas nocturnas de la bahía. Cuando el camarero se acercó…

La lluvia de estrellas

TweetLa noche de las Perseidas. “Las lágrimas de San Lorenzo”, como le gustaba llamarla a San Juan, el segundo de a bordo del atunero Piñera. Un hombre bajito y enjuto, de pelo ralo oscuro y ojos vivaces e inquietos. Hablaba de un modo pausado y lento, como si escogiera cuidadosamente cada palabra para asegurarse de que no se expresaba de más ni…

La soberbia de saber quién eres

TweetMe desperté, y para comprobar que ya era de día levanté el lado derecho del antifaz. El sol se colaba por entre las láminas de la persiana y desde el alféizar Elseñormarqués me miraba con la suficiencia de quien sabe quién es, a dónde va y de dónde viene, de quien sabe que su día va a ser mejor que…

Por las aguas del Moldava

TweetAyer vi a un hombre tirarse al río. Según me han contado es bastante frecuente en esta época del año. Pero yo soy solamente un niño y nunca hasta ayer había visto a nadie saltar al agua así. Es el comienzo de la primavera y el Moldava empieza su deshielo. Aún hay zonas congeladas y se ven los trozos blancos…